Tengo mucha suerte porque tengo 4 abuelos. Mis abuelos de Majadahonda me quieren mucho, vivíamos con ellos hasta que nos vinimos a Toulouse.
Mi abuela MariLuz no se lo podía creer cuando le dijeron mis padres que nos ibamos a Toulouse, y es que soy su primer nieto y tenía muchas ganas de que llegase; estuvo a punto de secuestrarme para que no me fuese. Siempre me dice que me vaya con ella y me echa los brazos, la veo mucho por el ordenador y no para de hacerme los "cinco lobitos", ¡me encanta!.
Mi abuelo Carlos va a flipar cuando me vea, porque he crecido un montón desde que no le veo. Me ha cogido poco porque le daba miedo, decía que porque era muy pequeño, pero mi madre me ponía en sus manos y no tenía más remedio que cogerme!
El pobre estaba un poco harto de tener en su casa todas mis cosas por medio, y es que hoy en día un niño necesita muchos complementos.
Menos mal que a mí todo me lo deja mi primo Pablo...
Mi primo Pablo es un año más mayor que yo; yo cuando sea mayor quiero ser tan grande como él. Se lo come todo, ¡no deja ni una miga!
Cuando me ve todavía no me toca mucho, yo creo que es que soy muy pequeño, aunque su madre y él han practicado mucho para que me haga caricias sin hacerme daño, y mira qué bien lo hace,
¡y eso que está muy fuerte!
¡y eso que está muy fuerte!
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